Ubicado en el litoral costero de la comuna de Puchuncaví, el Parque Quirilluca ofrece más de 125 hectáreas de biodiversidad, historia geológica y paisajes únicos que ahora están al alcance de toda la comunidad. El espacio ha sido acondicionado por el proyecto Maratué, que no solo ha asegurado la conservación del ecosistema, sino que también ha instalado una red de senderos, miradores y estaciones informativas que pueden recorrerse caminando o en bicicleta.
“El parque representa una oportunidad real de aprender del entorno y de conservarlo, sin levantar barreras de acceso. Aquí cualquier persona puede vivir una experiencia educativa en contacto con la naturaleza”, destaca Franco Venegas, encargado socioambiental de Maratué.
Enclavado entre las localidades de Campiche y Maitencillo, a solo cinco kilómetros del centro de Puchuncaví, el parque incluye un estacionamiento con conexión a las playas Luna y Quirilluca. Desde sus senderos se pueden observar acantilados catalogados como geositios y bosques esclerófilos donde habita el belloto del norte, especie protegida por su condición de peligro de conservación.
Naturaleza, ciencia y comunidad
El proyecto Maratué ha impulsado diversas acciones de conservación activa, como el censo anual de piqueros y chungungos, especies clave para el equilibrio ecológico del área. La señalética a lo largo del parque incorpora códigos QR que entregan datos científicos actualizados sobre flora, fauna y formaciones geológicas.
“Contamos con un registro detallado de los principales elementos naturales del parque. Hemos identificado y monitoreado los 197 ejemplares de belloto del norte presentes en el bosque, así como la evolución de las colonias de piqueros entre octubre y abril, época en que anidan en los acantilados”, explica Venegas.
Además, uno de los pilares del parque es su vocación educativa constantemente se reciben visitas de colegios y agrupaciones locales. Estas salidas permiten a niñas, niños y jóvenes aprender en terreno sobre ecosistemas nativos, conservación y cambio climático.
Acceso liberado todo el año
El Parque Quirilluca está abierto de forma permanente al público. El ingreso es gratuito y no requiere inscripción. Solo durante el verano (15 de diciembre al 15 de marzo) se cobra por el uso del estacionamiento, tarifa de la que están exentos los vehículos con patente de Puchuncaví.
El acceso vehicular está disponible desde la ruta F-30 E, frente a la localidad de Las Catitas, entre las 10 00 y las 18 00 horas (hasta las 20 00 en temporada estival). El ingreso peatonal y en bicicleta no tiene restricciones horarias.
“La comuna de Puchuncaví ha sido históricamente vista como una zona de sacrificio, pero también existen territorios de alto valor ambiental que deben ser conservados. El Parque Quirilluca demuestra que es posible resguardar un ecosistema, mientras se abre a la comunidad educativa, científica y a quienes buscan aprender o simplemente contemplar”, concluyó Venegas.