En un contexto donde el crecimiento urbano suele entrar en conflicto con el cuidado del medio ambiente, Franco Venegas, gerente de sostenibilidad de Maratué, plantea una visión innovadora. “La sostenibilidad no es un límite, sino una oportunidad para el crecimiento inmobiliario”, afirma Venegas, que lidera un proyecto que busca construir barrios dentro de un parque natural, respetando ecosistemas y promoviendo la calidad de vida.
Maratué, ubicado en un terreno con bosques nativos, fauna protegida y un borde costero con características geológicas únicas, se presenta como un modelo de ordenamiento territorial que combina variables sociales, económicas y ambientales. “No solo construimos casas con parque, sino un parque que contiene viviendas. Esto transforma la forma de habitar y obliga a cuidar y respetar la naturaleza, no a dañarla”, explica Venegas.
El proyecto está diseñado para desarrollarse en 45 años, con una densidad controlada que prioriza la conservación “Planificamos para que se construyan alrededor de 300 viviendas al año, lo que nos permite mantener árboles y espacios naturales intactos.” Además, incorpora tecnologías para eficiencia energética y uso responsable del agua, asegurando un impacto ambiental mínimo.
Maratué ha adoptado medidas concretas en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como la conservación de 650 hectáreas de parque público y la protección de especies clave, como el belloto del norte. “No es un condominio cerrado, es un espacio abierto para que la comunidad conviva con la naturaleza”, explicó el gerente sostenibilidad de Maratué.
“Sabemos que hay un problema social urgente muchas familias necesitan acceso a vivienda digna y, ante la falta de opciones, terminan asentándose en zonas vulnerables que dañan el ecosistema. Por eso, nuestra propuesta busca una solución equilibrada, respetando tanto a las personas como al entorno,” señaló Venegas.